LUISA FERNANDA
CASTRO: UNA NUEVA MIRADA EN LA JORNADA
EXTENDIDA…
Comienza a caer una tarde lluviosa y fría en nuestra
querida capital de la república y me encuentro con la profesora Luisa Fernanda,
o simplemente la profe Luisa o Luisita, como la llaman algunos de sus colegas.
Me inquieta saber cómo le ha ido en estos primeros
meses asumiendo el reto de estar al frente de ese proyecto que lideraba nuestra
compañera Yeismy Rodríguez, y quien decidió regresar al aula regular por
motivos personales, el cual se denominaba 40x40 y ahora se conoce como Jornada
Extendida.
Ella puntualiza que el nombre del cargo es “Docente
enlace del proyecto de Jornada Extendida”, es decir, la persona que coordina el
programa y sirve de mediador entre las entidades: IDRD, Filarmónica de Bogotá,
Compensar y los docentes del colegio Nueva Esperanza y sus estudiantes.
“No es la primera vez que asumo el liderazgo de un
proyecto”, explica Luisa. También tuve
la oportunidad de trabajar con proyectos en la Secretaría Distrital de Ambiente
hace algunos años… Claro está, antes de ingresar al colegio Nueva Esperanza,
allá por agosto del año 2015, cuando muchos de nosotros fuimos vinculados al
equipo docente de planta de la institución.
Todavía recuerda cómo llegó a codirigir un curso sexto
en la jornada de la mañana, en su asignatura de Ciencias Naturales y cómo
alguna vez, entrando a un salón de clase, una estudiante le lanzó una fruta del
refrigerio pero con la fortuna que esta chocó contra la puerta de vidrio del
salón y no la alcanzó…. Bueno, tampoco la ha alcanzado el malestar, ni las
malas intenciones, ni el cansancio, etc.
Ella es una persona bastante calmada. A pesar de su edad, ella siempre tiene a
flor de labios una sonrisa y una mirada profunda que evidencia a claras luces
la transparencia de su espíritu.
Vive en Bogotá, junto con sus padres: Henry y Francy,
y su pequeña hija Isabela de 12 años, que es su centro, su motor, su razón de
ser…
Vino al mundo un 26 de diciembre de 1987. Dos años después, llegaría Leonardo, su hermano menor, un excelente jugador de fútbol bogotano, que hizo parte de los algunos clubes deportivos y hace 5 años pertenece a un equipo del continente africano.
Precisamente, hace algunos años viajo allá en compañía
de su familia donde tuvo la oportunidad de ir a un Safari (¿Qué tal?), por
supuesto, una experiencia inolvidable… y también visitó la casa de Nelson
Mandela y el museo del “Apartheid”. “Fue
algo que me impacto mucho”, comenta, “pienso que todos nosotros deberíamos
inculcar en nuestros hijos y futuras generaciones la importancia de la igualdad
de derechos y que por ningún motivo se debe discriminar a nadie por ninguna
razón y menos por el color de su piel”.
Le pregunto qué idioma hablan allá y me dice que inglés y que también el
“africans”, que es una mezcla entre inglés, francés y una lengua nativa. Es curioso ver como al mismo tiempo hablan
diferentes lenguas en el mismo lugar.
Volviendo a su carrera, me cuenta que después de hacer
su primaria en una escuela pública, y luego haber pasado unos años en el
colegio CLARA FEY, (un colegio femenino de religiosas) viajó al Socorro
(Santander) y allí estudió un años para, finalmente, terminar su secundaria
en el colegio de LOS PERIODISTAS. Fue
allá en el claustro, que se inquieto por la docencia. Quizás, dice, porque le gustaba ayudarle a su
hermanito Leonardo con las tareas y también le gusto la biología y cómo
funcionaba el cuerpo humano. Por eso,
después de terminar su bachillerato se fue a la Universidad Distrital a hacer
su sueño realidad. Se graduó como
Licenciada en Biología y luego, con
ayuda de una beca, logro hacer una Maestría en Educación en la Universidad
Javeriana, al lado de su colega y amigo, James Robledo. El trabajo de grado fue acerca del Desarrollo
de habilidades metacognitivas, algo así como hacer que el estudiante se vuelva
consciente de sus procesos de aprendizaje en la dinámica del “aprender a
aprender”.
Siempre ha contado con el apoyo de sus padres. Debe ser por eso o no sé por qué, se le
facilita llevar una relación excelente con sus estudiantes. Ha sido dos veces directora de grado
once. Esto ha sido muy emocionante, de
la misma manera como logró ver graduarse aquellos estudiantes de sexto, que
fueron testigos de sus primeros pasos en la institución cuando llegó en el
2015.
Ahora tiene en sus manos un reto que, según sus
propias palabras, requiere de un gran esfuerzo pero que afronta con serenidad
pues cuenta con un gran grupo de docentes que saben hacer su trabajo. Cuando le pregunto que le gustaría innovar
allí, me dice, que tal vez un proyecto que tenga que ver con las Ciencias
Naturales pero que esto requiere de tiempo para construir y presentar el
proyecto y también hay que contar con alguien que lo dirija y lo ponga en práctica. En ese momento me acuerdo de “La huerta” y me
dice, que aun, a pesar de todo, pues sigue allí, sobreviviendo, porque la
naturaleza tiene esa magia de perseverar en el tiempo. Y recuerdo también como los niños se
apresuraban a salir de clase para ayudar al profe James en el compostaje para
la huerta. Cosas que marcan y dejan una
semillita de amor y respeto por la naturaleza.
¿Y aficiones?
Me dice que ninguna en particular.
Bailar, escuchar música, leer, ir al parque con su familia y con su
mascota, Tommy, un perro Shih Tzu blanco y negro que le cumplió el sueño a ella
y ahora a su hija de tener una mascota peluda.
A propósito, sonriendo me cuenta que Tommy es como un hijo. Tiene 4 meses pero que le ha hecho pasar
muchos sustos, como el día que se tragó una bomba… creyó que moriría pero por
fortuna, días después la expulso… ¡qué suerte!
Volviendo a Jornada Extendida, dice que técnicamente,
cubre de ciclo 1 a ciclo 4, pero que en estos momentos hay estudiantes de 10 y
11 que continúan ensayando música con la filarmónica porque están bien
“encarretados” con esto. Las porras, el
fútbol, la actividad fisica, las artes, las danzas, el teatro y otros centros
de interés como Critertec, fotografía y lógica matemática o el “stomp”
(aprender a hacer música con objetos de la casa) que lidera el profe Wilmer, se
han convertido en su diario quehacer…. Se levanta muy temprano y termina un
poco tarde, entre reuniones y decisiones, ires y venires pero está contenta…
dice que tiene un gran reto por delante y no es nada parecido a sus clases de
aula regular… es ver el otro lado, el lado administrativo que es igual o más
complejo aún.
Pues yo me despido por ahora de ustedes y de Luisa, le
pido a Dios que la ayude a cumplir sus metas (no lo dudo, por su tenacidad y la
devoción que le pone a las cosas que hace hasta rayar en el perfeccionismo) y
también le pido que haya muchas Luisas en nuestros colegios… personas así,
apasionadas por su trabajo y que saben que lo importante no es compartir
conocimientos sino dar ejemplo, saber escuchar al otro, sacar a flote esos
talentos escondidos que todos tenemos y que quizás un día un buen profesor o
profesora nos dijo… “oiga usted es buen@ para eso”.
Estamos de acuerdo que a nadie le sobra una palabra
bonita… que el que debe destacarse es el estudiante y que es hermoso ver como
ellos van creciendo en todos los aspectos y de pronto alguna vez cuando menos
lo pensamos, viene corriendo un estudiante para buscarte y decirte un “perdón”
o un “gracias”.
En el camino de la vida nos encontraremos quizás…
mientras tanto es grande la labor y como dicen en mi iglesia faltan obreros
para segar el trigo… pero esto es un trabajo de todos los días, en la
construcción de un mejor mañana para todos… para los que estamos y para los que
vendrán…
Muchas gracias, Luisa por dejarnos entrar un poquitico
en la intimidad de tu hogar…


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