MERTHY LEOMAR GALLEGO: EL MEJOR DIA ES HOY
Cuando cae la tarde en nuestra hermosa Bogotá, escucho con atención la historia de nuestra querida docente Merthy Leomar Gallego Granados.
27 Quimioterapias, como 7 radioterapias y un cáncer de mama, no pudieron arrebatarle la vida a
Merthy Leomar, una santandereana de pura cepa que hoy luce tranquila,
radiante con una hermosa sonrisa y un brillo en sus ojos que no
parecen evidenciar que ha sido una valiente sobreviviente del cáncer.
La pequeña Merthy Leomar (su nombre lo había escogido
su padre por una novela que había leído) nació en Pamplona, norte de Santander,
una población de clima frio, enclavada en la cordillera oriental de Colombia,
cuna de muchos famosos, ciudad católica y con una gran riqueza cultural, producto del mestizaje entre los indios motilones y los españoles, sitio turístico muy cerquita de Cucuta. Nació un 5 de julio de 1972, en el hogar de
don Ezequiel Gallego y doña María del Rosario Granados. Es la mayor de 5 hermanos: Carlos, Sandra,
Constanza y Johana, dos maestros, una bacterióloga y una contadora.
La vocación llego desde que era pequeñita, cuando su progenitora, doña María del Rosario se
encargaba de enseñar las primeras letras a sus hermanos, antes de entrar al colegio, con el amor y la dedicación de una gran maestra. Cuenta que una vez, jugando a ser maestra,
llevo un niño que encontró en la calle y le enseño a leer en su propia casa,
pero su mama en lugar de enojarse le daba las onces al pequeño, quien vino a
ser su primer alumno.
Cuando termino su primaria, pidió a sus padres
que la matricularan en la NORMAL NACIONAL DE VARONES, una institución que aun
conserva ese nombre pero que para esa época ya era mixto. Allí hizo sus primeras planeaciones de clase, elaboro sus primeras carteleras que hacia en su casa con la ayuda de sus hermanos, a pesar de que fue muy duro, (tenían que ver como 13 asignaturas entre las de pedagogía y las propias de la secundaria), ella siempre se destaco en su colegio, tanto que muchas veces la llamaban para reemplazar a sus propios docentes.
Después de salir del colegio se decidió a
formar un hogar al lado de Nelson, con quien tuvo a su primera hija Yenny
Carolina (hoy una contadora de 28 años) y luego vendría Nelson Sebastián (hoy
de 21 años, quien adelanta estudios en la Escuela de cadetes de Policía General Francisco de Paula Santander).
Al salir del colegio Merthy se enrolo rápidamente para adelantar su carrera de Licenciatura en Pedagogía en la Universidad de Pamplona, con el apoyo de sus padres y su familia, mientras su pequeña hija crecía. Finalmente, pudo graduarse y empezó a trabajar en los colegios privados de su pueblo natal y luego ingreso al colegio Cambridge School, un plantel de gran prestigio en Pamplona.
Un buen día, llego su hermana Johana llego con la sorpresa de que la había inscrito para el concurso nacional, directamente en Bogotá, y luego de pasarlo pues se vino a vivir del todo aquí a la sabana, a 14 horas de su pueblo natal. Al momento de escoger, se inclino por el colegio Nueva Esperanza, el cual ha sido su segunda casa, su segunda familia desde hace 11 años, donde ha podido desenvolverse como una excelente maestra de los niños de primaria en la jornada de la mañana.
Ademas de esto, Merthy adelanto una maestría en educación en la Universidad Santo Tomas de Aquino, al lado de su gran compañera, amiga y hermana Gloria Prada en 2017.
Hace unos años se separo de su esposo, pero
esto no fue tan duro como la muerte de don Ezequiel, su padre, hace como 4 años… pero la
vida le tenia reservada una dura prueba. En el 2018, después de pasar por una cirugía de histerotomía, un día descubre una
pequeña masita en uno de sus senos… Después de ir a varios exámenes le diagnostican un cáncer de seno, ademas muy agresivo.
Ella lo afronto con valentía y conto siempre
con el apoyo de toda su familia, en especial de sus dos hijos que nunca se
separaron de ella…. Lo primero que tuvo que enfrentar fueron las quimioterapias…
sesiones de siete horas… (todo un día) conectada a una maquina y luego llegar a
su casa, agotada y con los terribles efectos de esos procedimientos… vómitos
que queman la garganta y unos días después, vino algo muy difícil. De un momento a otro se cayo su cabello y fue
para ella mejor raparse completamente.
Ella confiesa que empezó usando un gorro de lana porque no quería que sus compañeros y especialmente los niños se dieran cuenta de su enfermedad, pero un caluroso día no aguanto mas y se quito ese gorro. Fue un momento difícil porque todos volcaban sus miradas hacia ella, pero recuerda que los niños iban a visitarla y le daban besitos en su cabecita calva… los niños son increíbles.
Fue muy valiente y a pesar de todo, siguió trabajando
como siempre… cuando se sentía mal, sus hijos la alentaban a levantarse de la
cama y salir a caminar, a dar una vuelta, a ir al cine, etc.
Luego vinieron las radioterapias, igualmente
fuertes y dolorosas y como si fuera poco tuvo que afrontar una cirugía donde le
operaron el seno (por fortuna no lo perdió) y le extirparon 15 ganglios de ese
mismo lado.
Justo cuando empezó la pandemia y después de un año y 7 meses de tratamiento
puede decir que ha superado la enfermedad.
Como ella dice, en este momento soy no cáncer, pero eso no significa que
no pueda regresar. Nosotros, por supuesto,
hacemos votos porque eso jamás pase.
Me llama la atención oírla decir que lleva una relación
estupenda con su ex esposo y que también con su actual pareja. Merthy es una mujer maravillosa que no guarda
rencores en su corazón, al contrario se llevan como amigas, viven muy cerca y se apoyan en todo.
Después de lo que vivi, aprendí que la vida es muy
valiosa y hay que vivir cada día en su máxima expresión tratando de que sea un
tiempo útil y lograr hacer feliz a alguien… amando a todos los que la rodean, además
de su familia y sus entrañables hijos, esos pequeñitos de primerito, el grado
que tiene actualmente que le roban todos los días una sonrisa. Son niños que tienen muchas carencias, dice,
no como los niños del colegio de Pamplona, pero son niños que le llenan el corazón
de amor y la rodean de caricias, y le cuentan sus cosas… los niños son muy espontáneos.
Le gustan los colores tierras, le encanta
sembrar y cuidar de sus plantas, dice que les habla y les canta todos los días. Disfruta de ver documentales, escuchar musica clasica, le encanta bailar. Juega con sus mascotas: su perra Luna y su
gata Kira.
Se siente muy feliz con la profesión que escogió…
le da gracias a Dios por la estabilidad que tiene y vive muy tranquila en compañía
de sus hijos… Ahora tiene su cabello
como antes pero ya no es la Merthy que conocíamos. Ahora luce mas radiante y hermosa,
definitivamente ella lleva en sus ojos, la mirada de aquellos que ya no tienen
miedo… de quienes se comen la vida día tras día… muchas felicitaciones
Mi respeto absoluto y admiración, no cualquiera
puede contar estas historias...gracias








Hermosa compañera gracias por compartir tu historia.
ResponderEliminarAdmirable como luchaste y no te dejaste vencer. Eres una guerrera ejemplo para muchas mujeres.
Dios te bendiga.
UNA COMPLATA GUERRERA Y EXCELENTE MAESTRA... MI ADMIRACION Y RESPETO CONSTANTE.
ResponderEliminarUna historia de vida muy bonita y sobretodo con un final feliz.. mi admiración para esta guerrera de la vida.
ResponderEliminarExcelente reportaje. Dormir es bueno conocer de la vida de los compañeros, otro es mejor aprender de ellos. Un abrazo
ResponderEliminarMe encantó leerte, y saber que eres victoriosa de tan difícil lucha 🙌🏿🙌🏿🙌🏿🙏🏿🙏🏿🙏🏿🙏🏿
ResponderEliminarMuy agradecida de tener una tía tan fuerte🥰 que bonita biografía
ResponderEliminarExcelente hermana y amiga, te quiero mucho y a pesar de todo fuiste una super guerrera.
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